
Los almendros floridos, y numerosas plantas en floración como la vinca, linarias y caléndulas ya nos hacían presagiar la primavera, y es que esta zona es la más termófila del Parque Natural de las Sierras Subbéticas Cordobesas, la influencia del valle del Guadalquivir entra a través del Genil por el embalse de Iznajar.
De esta forma aparecen comunidades vegetales de plantas termófilas como el algarrobo que en otros lugares de las subbéticas cordobesas no se desarrollan.

Pero además de la vegetación lo que realmente llamó mi atención y provocó un subidón fue el contemplar el gran caudal de agua que en estos días se deja caer por esos barranco provocando unas espectaculares cascadas que en estas latitudes pues no estamos acostumbrados a ver. Además al ver la cara de satisfacción de mi sobrino, y el interés que mostraba por el entorno merecieron por si solos esta caminata.

Aunque las precipitaciones en esta comarca pueden llegar en años hidrológicos normales hasta los 900mm, la naturaleza calcárea de estas sierras no permiten la existencia de grandes ríos caudalosos, pero si un modelado kárstico subterráneo y entramado de cuevas y acuíferos con aguas subterráneas que surgen en numerosas fuentes por toda la comarca.



